Los lácteos son muy recomendables en nuestras dietas pensadas para conseguir el peso ideal. En primer lugar por sus nutrientes animales, y en segundo lugar por la importante dosis de calcio. Los quesos son buenos, pero intentaremos evitar los más grasos como el azul. Los yogures y un vaso de leche son básicos y muy apetecibles a cualquier hora del día.

Las dieta del ayuno u otras dietas exprés consiguen que se pierda peso a gran velocidad, pero se trata principalmente de agua y músculo. Estos métodos no permiten el éxito a largo plazo. Las personas que reducen su ingesta calórica más de 1.000 kilocalorías por debajo de sus necesidades energéticas se arriesgan a no obtener un aporte suficiente de nutrientes imprescindibles para la vida. Por otro lado existe el peligro de que la restricción calórica extrema provoque un descenso del metabolismo basal, con lo que al concluir la dieta se producirá el conocido como efecto yoyó. Es decir, se volverá a coger peso rápidamente. Así que, a la hora deadelgazar se requiere una dosis de paciencia, que sin duda se verá recompensada. Además, resulta más sencillo perder peso cuando no existen alimentos prohibidos y se permiten de vez en cuando los caprichos calóricos.


Además de ayudarte a mantener el metabolismo activo y consumiendo energía, es la única forma de controlar el apetito y no llegar con un hambre de lobo a la comida o a la cena. Por supuesto, este picoteo debe ser sano. Psicológicamente, será un "subidón" de endorfinas poder comer cuando tengas hambre. SÍ. Frutos secos naturales, sin tostar, como nueces, anacardos, almendras o pipas de girasol; una pieza de fruta fresca o un puñadito de frutos rojos (segunda ración antioxidante); un yogur desnatado; una tortita de arroz inflado; una lata de atún al natural o fiambre bajo en grasa; un par de galletas de avena o un par de onzas de chocolate negro si tienes un ataque de dulce.

Almuerzo/Cena Pechuga de pollo a la plancha + 3 cdas de arroz integral + ensalada de repollo, tomate y remolacha rallada + 1 cdta de aceite de oliva + 1 naranja 1 rueda de pescado cocido + 2 papas pequeñas cocidas + ensalada de coles + 1 cdta de aceite de oliva +1 rebanada de patilla Filete de pollo en salsa de tomate natural+ 3 cdas de garbanzos + ensalada de zanahoria, brócoli y chayota + 1 cdta de aceite de oliva + 1/2 taza de fresas
Si no consumes cinco piezas de fruta fresca (cruda o exprimida), y quieres perder peso de manera permanente en un período de, digamos, seis semanas (este período depende de tu patrón de alimentación actual) lo mejor que puedes hacer es comer (o exprimir) esas piezas de frutas cada día. Si no has consumido esa cantidad de comida sana durante un tiempo prolongado, lo más probable es que tu cuerpo comience a desintoxicarse ¡Incluso te puedes enfermar!
Hay algunos productos disponibles en línea, en tiendas de alimentos saludables, farmacias y tiendas de vitaminas que pretenden ser supresores naturales del apetito. La fibra, por ejemplo, le ayuda a sentirse satisfecho por más tiempo después de comer. Por esta razón, algunos fabricantes de suplementos de fibra lo llaman un supresor natural del apetito.
Verdad: Las dietas de moda no son la mejor manera de perder peso permanentemente. Este tipo de dieta generalmente promete que usted perderá peso rápidamente. Le hacen reducir estrictamente lo que come o evitar ciertos tipos de alimentos. Es posible que al principio sí pierda peso, pero es difícil continuar este tipo de dieta. La mayoría de las personas pronto se cansan de seguirlas y vuelven a subir el peso que habían perdido.
Si por el contrario estás acostumbrado a realizar ejercicios aeróbicos, independientemente de la modalidad de ejercicio elegida (spinning, running o natación), pásate al ejercicio por intervalos. Con media hora al día, será suficiente. 8 minutos de calentamiento, 15 de ejercicio por intervalos en los que alternes 1 minuto de ejercicio fuerte con 1 más lento y 7 minutos de enfriamiento.
Se trata de un régimen con un enfoque basado en el “hazlo tú mismo”: es muy flexible pero requiere un gran compromiso, dado que no está tan pautada como otras dietas. La clave del plan reside en la reducción a la mínima expresión del consumo de grasas, en particular las grasas saturadas (lácteos enteros, fritos, carnes grasas…). Por lo demás, se prima el consumo de cereales integrales, fruta, vegetales, pescado y pollo (sin la piel).

Coma solamente cuando en verdad tenga hambre, en lugar de comer porque está cansado, angustiado o con cualquier otro estado de ánimo. Si se da cuenta de que no está comiendo con hambre sino porque se siente aburrido o angustiado, póngase a hacer otra cosa que no implique comer. Puede ser que se sienta mejor con una caminata rápida o llamando por teléfono a un amigo.
Si quieres perder peso rápidamente sólo comer o exprimir cinco piezas de fruta fresca al día no será suficiente. Hemos preparado una lista de alimentos que debes evitar si deseas acelerar el proceso de quemar la grasa. De esta manera, comenzarás a quemar grasa más rápido. Vas a tener que evitar tantos alimentos de la lista de “malos alimentos” como sea posible. De hecho, es una lista simple de recordar, sólo se mencionan dos grupos de alimentos: los estimulantes y los alimentos de origen animal. Ahora bien, esta lista puede parecer bastante simple, pero en realidad es bastante difícil de averiguar qué productos en el supermercado contienen o no algún producto mencionado en la lista. Si le das un vistazo a las etiquetas te darás cuenta de que casi todos los productos contienen un estimulante; en su mayoría azúcar refinada o algún tipo de producto de origen animal, a menudo ganado.
Utiliza aceite de oliva. Es el aceite más utilizado en la cocina mediterránea. Es un alimento rico en vitamina E, beta-carotenos y ácidos grasos monoinsaturados que le confieren propiedades cardioprotectoras. Este alimento representa un tesoro dentro de este régimen y ha perdurado a través de siglos entre las costumbres gastronómicas regionales otorgando a los platos un sabor y aroma únicos.
Con estos suplementos controlar tu apetito y los antojos será mucho más fácil, por lo que podrás mantenerte fiel a tus planes de alimentación y estar en forma y más saludable. Muchas veces la ansiedad es uno de los factores que potencian nuestro apetito, pero si te mantienes enfocado en tu meta, te ejercitas y comes saludable no habrá nada que te detenga.
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