Con qué: la idea es no comer nada sólido, sino consumir las frutas y las verduras en batidos y licuados, por supuesto sin leche, ni siquiera las vegetales por estos dos primeros días. Usar más verduras que frutas es lo ideal ya que las frutas tienen mucha azúcar. 4 vasos para mujeres y 6 para hombres son el consumo recomendado. Durante el día beber agua, tisanas de hierbas y nada de té, mate ni café, para favorecer la desintoxicación.
También conocido por dragón negro o té azul está comprobado que nos ayuda a adelgazar. El té oolong es un aliado del hígado puesto que su consumo ayuda a perder peso y evita el hígado graso. Al igual que otros tés contiene catequinas y polifenoles que también lo hacen un buen antioxidante y termogénico provocando una buena quema de grasas. Un par de tazas diarias es lo que necesitas de este té.
Las patatas fritas, los dulces, las galletas, los primeros turrones y mazapanes y la comida precocinada como el pan, la pasta o el queso precocinado e incluso el atún de lata o la leche de almendras pueden contener más sal y azúcar de lo que te imaginas. Así que en lugar de elegir estos alimentos, elige pan integral o cereales enteros como el muesli evitando las harinas blancas y refinadas. Si quieres adelgazar, intenta tomar menos lácteos. El azúcar, la harina y los lácteos pueden causar inflamación así que sustitúyelos por comidas y vegetales para conseguir tu objetivo de perder esos tres kilos de manera más rápida.
“Luego del nacimiento de mi segundo hijo, gané peso y no pude bajar durante mucho tiempo. Mi peso era de casi 100 kilos (estoy de acuerdo, eso es mucho) e intenté docenas de dietas para perder peso. El principal problema era que unas tres veces logré perder 25 kilos, pero en algunos meses volvía a aumentar e incluso más que antes”, relata, al tiempo que agrega: “Me di cuenta de que una dieta estricta provocaba que comiera demás, entonces creé mi propia dieta. Perdí casi 50 kilos en 10 meses. Hoy y desde hace más de 6 años, mi peso ronda los 65 kilos”.
Existen diversas opiniones sobre el uso de inhibidores del apetito y de la absorción de las grasas como tratamiento para perder peso. Algunos opinan que se pueden tomar durante un tiempo como complemento, siempre que finalmente se modifique también la alimentación. Otros consideran que deben tenerse en cuenta los graves efectos secundarios. Eso sí, hay que tener en cuenta que muchos medicamentos para adelgazar  han sido aprobados y después, con el tiempo, son retirados del mercado debido a sus efectos secundarios.
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