Sí, has leído bien. Lo que tu metabolismo necesita para mantenerse activo es que no te pongas en "modo restrictivo", cuanto más lo prives de alimentos, más retendrá lo poco que le des. SÍ. Haz cinco comidas al día que empiecen con un buen desayuno, dos tentempiés sanos, una comida inteligente (en función de la actividad física que vayas a hacer después) y una cena ligera. Cada digestión gasta energía, así que si controlas las raciones, tu cuerpo empezará a quemar más calorías. NO. Te saltes comidas, lo único que conseguirás es ir acumulando hambre, ralentizar tu metabolismo y potenciar el efecto rebote si haces dieta.
Este programa fue desarrollado por el Dr. Joe Davis, un doctor de medicina interna que ayudó a los pacientes a mejorar su salud y estado físico durante más de 30 años. Después de pasar por personal de la salud de muchas luchas a lo largo de la universidad y la escuela de medicina, el Dr. Davis decidió buscar una solución para la enfermedad crónica en lugar de enmascararlo con una curita.
Un buen ritmo de pérdida de peso es de alrededor de 0,5kg por semana, lo que serian 2kg al mes y en unos 5 meses habrás logrado perder los 10kg. Así que no te plantees “seguir una dieta”, si no cambiar tus hábitos para siempre, de esta forma no solo conseguirás perder peso si no que además lograrás mantenerlo. Plantearte seguir una dieta para adelgazar 10kg en un mes además de no se realista, ten por seguro que afectará a tu salud y que obtendrás un efecto rebote en los siguientes meses que afectarán a tu capacidad futura de mantener un peso sano.
El segundo alimento son las frutas y las verduras. Es cierto aquello que tantas veces se repite y que dice que es necesario ingerir al menos cinco piezas de fruta y porciones de verdura al día. No sólo nos permitirá perder peso, también contribuirá a la mejora o el mantenimiento de nuestra Salud. O lo que es lo mismo, ayuda a prevenir enfermedades. Cada una de las comidas del día debe ir acompañada por frutas y verduras. De cualquier tipo y color. Puede combinar fruta con los cereales matutinos, ensalada con la comida o cena  y piezas sueltas para la merienda.
Personalmente, he tomado pastillas que prometen un aumento de energía, una rápida pérdida de peso y píldoras que garantizan una reducción de agua de peso de 5 libras en un fin de semana. En algún momento, todos nos damos cuenta el bajar de peso rápido y fácil de métodos no van a trabajar por objetivos de salud a largo plazo. Después de investigar muchos programas de pérdida de peso, me di cuenta de que la mayoría de las dietas prometen la solución rápida misma. Ellos están ofreciendo formas muy difícil de alcanzar metas imposibles de conseguir.
Consejo: Seleccione los cortes de carne que tienen menos grasa y quíteles toda la grasa que vea. Los cortes de carne con menos grasa incluyen la pechuga de pollo ("chicken breast"), el lomo de cerdo ("pork loin"), el bistec de carne ("beef round steak") y la carne molida de res extra magra ("extra lean ground beef"). También debe fijarse en el tamaño de las porciones. Trate de comer la carne o el pollo en porciones de 3 onzas (unos 8.5 gramos) o menos.
La mayoría de los nutricionistas, como los de la Escuela de Salud Pública y los Institutos Nacionales de Salud de Harvard recomiendan la pérdida de peso lenta y constante a un ritmo de alrededor de 1 o 2 libras por semana. Para perder sólo una libra por semana, usted debe quemar 3.500 calorías más de lo que consume. Puede crear este déficit recortando calorías de su ingesta diaria, aumentando su nivel de actividad o por la combinación de los dos. Apunta a gastar entre 500 y 1.000 calorías más por día que se ingiere para perder 1 a 2 libras por semana.
Tenemos la idea de que quienes eliminan más calorías de su alimentación logran bajar de peso más fácilmente. Aunque esto puede ser cierto al inicio, cuando nuestro cuerpo se da cuenta de que le damos menos calorías comienza a acumular grasa para incrementar sus reservas de energía. Por ello, comer más acelera tu metabolismo, siempre y cuando elijas alimentos sanos y que aporten nutrientes.
Es muy importante que controles la cantidad de peso que pierdes por semana, recuerda que tienes que subirte encima de la báscula siempre en las mismas condiciones. Por ejemplo justo después de levantarte y de haber ido al baño. Una pérdida mayor de estos valores puede incluso llegar a ser peligrosa para tu salud, ya que significará que estás destruyendo músculo, o perdiendo agua y electrolitos.
Tu dietista nutricionista, deberá conocer dicho patrón alimentario por lo que buscará información lo más detallada posible para poder detectar todos los factores implicados en tu ganancia de peso y grasa corporal. Puedes llevar un diario alimentario que es un instrumento que te permitirá identificar el tipo de alimento y bebida que sueles consumir, la frecuencia con que lo haces (tanto a lo largo del día como semanalmente), e incluso las cantidades consumidas. También podrías registrar otros datos de interés, como el grado de hambre o estrés y la realización de actividad física, aspectos que también serán  determinantes.

A pesar de tener clorofila, el sabor no es tan penetrante como se podía esperar, incluso, se podría decir que sabe a melón. Entre las funciones estrella de este producto están que ayuda a restaurar la función hepática y estimula el proceso de producción de glóbulos rojos. Sin duda, un producto nuevo que probar después de leer todo lo que puede hacer por nosotros.
En una olla grande añade una cucharada de aceite de oliva, cuando esté caliente añade 3 dientes de ajo enteros y remueve para que no se quemen y se doren. Cuando estén doraditos añade las judías pintas (que previamente habrán estado en remojo un día), remueve unos minutos, añade agua (3 veces más que el peso de las judías) y 2 hojas de laurel. Tapa la olla y deja hervir hasta que estén cocidas.
Otro suplemento natural es el Meratrim, que es la combinación de dos extractos que pueden cambiar el metabolismo de las células de grasa, haciendo que estas no se multipliquen, ayuda a mantener la energía y así reducir la ingesta de carbohidratos y azúcares, también reduce la producción de colesterol y ácidos grasos en el cuerpo, y ayuda a utilizar la energía almacenada en el cuerpo. No contiene efectos secundarios conocidos.
Algunas dietas de moda no son saludables y no proveen todos los nutrientes que el cuerpo necesita. Además, si pierde más de 3 libras (casi 1½ kilos) a la semana por varias semanas, puede aumentar la posibilidad de que desarrolle cálculos biliares (masas de material sólido en la vesícula biliar que pueden ser dolorosas). Si sigue una dieta de menos de 800 calorías al día por largo tiempo, puede llegar a tener problemas graves del corazón.
Esta nuevo tratamiento, interviene en los mecanismos de control del apetito, por lo que consigue aumentar la sensación de saciedad y ralentiza el vaciado del estómago, así consigue que el paciente tenga menos hambre y pierda peso. Sin embargo, este fármaco solo funciona como parte de un programa dietético y ejercicio físico pautado por un especialista endocrino, junto con motivación psicológica, en los casos que sea necesario. Liraglutida 3.0 mg también parece tener efectos sobre otros factores de riesgo que aparecen junto a la obesidad; así baja la glucosa en sangre, aumenta el colesterol HDL, disminuye los triglicéridos y el LDL, ayuda a mejorar la apnea y el perfil lipídico.
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