Yo no tenía hambre, mientras yo estaba en este programa, porque me comí complejo natural carbohidratos cada 3 horas en combinación con el suplemento de aminoácidos. Yo recibía el importe exacto de los hidratos de carbono y proteínas necesarios para detener el hambre y evitar la pérdida de músculo. Esto no era más que otra dieta de moda, ya que el único suplemento que tomé que no sea el multivitamínico diario fue de 100% puro aminoácidos.
Tu dietista nutricionista, deberá conocer dicho patrón alimentario por lo que buscará información lo más detallada posible para poder detectar todos los factores implicados en tu ganancia de peso y grasa corporal. Puedes llevar un diario alimentario que es un instrumento que te permitirá identificar el tipo de alimento y bebida que sueles consumir, la frecuencia con que lo haces (tanto a lo largo del día como semanalmente), e incluso las cantidades consumidas. También podrías registrar otros datos de interés, como el grado de hambre o estrés y la realización de actividad física, aspectos que también serán  determinantes.
La sibutramina actúa directamente sobre el cerebro, sobre los centros de control del apetito en el cerebro; entre otros, actúa sobre neurotransmisores como la serotonina y la noradrenalina, inhibiendo así el apetito. Actúa inhibiendo la recaptación de dichos neurotransmisores, por lo que, al prolongar su efecto, la sibutramina disminuye el apetito y acelera la sensación de saciedad al comer. Por otro lado, la sibutramina también contribuye en la pérdida de peso porque induce a que se intensifiquen los procesos metabólicos. De esta forma, aumenta el metabolismo_basal y el cuerpo quema más energía, es decir, más calorías.
Las características de cada tipo son diferentes, por lo que los efectos sobre el organismo de cada variedad no son los mismos. Algunas son más apreciadas por su contenido en antioxidantes, otras por su capacidad para ayudar a reducir el colesterol, otras porque contribuyen a la regulación del azúcar en sangre, y otras porque favorecen la pérdida de peso.  
Esta nuevo tratamiento, interviene en los mecanismos de control del apetito, por lo que consigue aumentar la sensación de saciedad y ralentiza el vaciado del estómago, así consigue que el paciente tenga menos hambre y pierda peso. Sin embargo, este fármaco solo funciona como parte de un programa dietético y ejercicio físico pautado por un especialista endocrino, junto con motivación psicológica, en los casos que sea necesario. Liraglutida 3.0 mg también parece tener efectos sobre otros factores de riesgo que aparecen junto a la obesidad; así baja la glucosa en sangre, aumenta el colesterol HDL, disminuye los triglicéridos y el LDL, ayuda a mejorar la apnea y el perfil lipídico.
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