Este principio supone consumir alimentos de baja densidad energética y puede ayudarte a bajar de peso haciéndote sentir satisfecho con menos calorías. Las opciones saludables de cada uno de los otros grupos en cantidades moderadas forman el resto de la pirámide; estas opciones comprenden los carbohidratos provenientes de los cereales integrales, las fuentes magras de proteínas, como las legumbres, el pescado y los lácteos con bajo contenido de grasa, y las grasas insaturadas saludables para el corazón.
Básicamente aquellos que no sólo nos proporcionen grandes cantidades de energía, sino que además lo hagan de forma rápida. Este es el caso del azúcar, las harinas y arroces refinados -presentes en la mayoría de pastas, panes y arroces que consumimos habitualmente, así como refrescos y zumos industriales. Estos productos generan subidas tremendamente rápidas de azúcar en sangre, lo cual estimula una hormona que se llama insulina que actúa introduciendo azúcar dentro de nuestros músculos -lo que a priori podría ser positivo-, solo que cuando la subida de azúcar es brusca y en grandes cantidades esta insulina puede estimular también la entrada de esa energía a otro tipo de células llamadas adipocitos, las cuales están relacionadas con el incremento del tejido graso.
El té rojo sufre un proceso de fermentación durante su elaboración que lo hace muy digestivo, además producto de la fermentación tiene capacidad para reducir el colesterol malo y para reducir la presión arterial pese a ser ligeramente estimulante. En cuanto a su poder adelgazante el pu-erh tiene propiedades quema grasa y ayuda a desintoxicar el organismo de forma muy efectiva ya que tiene un contenido en catequinas y polifenoles similar al del té verde sin llegar a igualarlo. Tomar diariamente infusiones de té rojo resulta muy efectivo para conseguir deshacernos de la grasa acumulada.
Otro suplemento natural es el Meratrim, que es la combinación de dos extractos que pueden cambiar el metabolismo de las células de grasa, haciendo que estas no se multipliquen, ayuda a mantener la energía y así reducir la ingesta de carbohidratos y azúcares, también reduce la producción de colesterol y ácidos grasos en el cuerpo, y ayuda a utilizar la energía almacenada en el cuerpo. No contiene efectos secundarios conocidos.
Bajar de peso no le resulta fácil a nadie. Al comenzar una dieta o rutina de ejercicios, la ansiedad, el hambre y las tentaciones parecen aumentar, lo que nos hace estar pensando en comida todo el día. Por suerte, existen en el mercado suplementos que controlan el apetito y pueden ayudarnos a acelerar el proceso de la pérdida de peso. Hoy te presentamos los 5 mejores.
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