Las dieta del ayuno u otras dietas exprés consiguen que se pierda peso a gran velocidad, pero se trata principalmente de agua y músculo. Estos métodos no permiten el éxito a largo plazo. Las personas que reducen su ingesta calórica más de 1.000 kilocalorías por debajo de sus necesidades energéticas se arriesgan a no obtener un aporte suficiente de nutrientes imprescindibles para la vida. Por otro lado existe el peligro de que la restricción calórica extrema provoque un descenso del metabolismo basal, con lo que al concluir la dieta se producirá el conocido como efecto yoyó. Es decir, se volverá a coger peso rápidamente. Así que, a la hora deadelgazar se requiere una dosis de paciencia, que sin duda se verá recompensada. Además, resulta más sencillo perder peso cuando no existen alimentos prohibidos y se permiten de vez en cuando los caprichos calóricos.
Almuerzo/Cena Pechuga de pollo a la plancha + 3 cdas de arroz integral + ensalada de repollo, tomate y remolacha rallada + 1 cdta de aceite de oliva + 1 naranja 1 rueda de pescado cocido + 2 papas pequeñas cocidas + ensalada de coles + 1 cdta de aceite de oliva +1 rebanada de patilla Filete de pollo en salsa de tomate natural+ 3 cdas de garbanzos + ensalada de zanahoria, brócoli y chayota + 1 cdta de aceite de oliva + 1/2 taza de fresas
Personalmente, he tomado pastillas que prometen un aumento de energía, una rápida pérdida de peso y píldoras que garantizan una reducción de agua de peso de 5 libras en un fin de semana. En algún momento, todos nos damos cuenta el bajar de peso rápido y fácil de métodos no van a trabajar por objetivos de salud a largo plazo. Después de investigar muchos programas de pérdida de peso, me di cuenta de que la mayoría de las dietas prometen la solución rápida misma. Ellos están ofreciendo formas muy difícil de alcanzar metas imposibles de conseguir.
Consejo: Las investigaciones sugieren que la manera más segura de perder peso y no volver a aumentarlo es siguiendo una dieta saludable con menos calorías de lo que antes consumía y haciendo ejercicio todos los días. La meta es perder de ½ libra a 2 libra (de ¼ de kilo a 1 kilo) por semana (después de las primeras semanas de pérdida de peso). Elija alimentos saludables. Coma porciones pequeñas. Incorpore el ejercicio en su rutina diaria. En conjunto, estos hábitos de alimentación y ejercicio pueden ser una manera saludable de perder peso y no aumentarlo de nuevo. Estos hábitos también disminuyen su probabilidad de desarrollar enfermedades del corazón, presión arterial alta y diabetes tipo 2.
La doctora Manuela Verdejo, de la clínica Dalystetic, recomienda ingerir más proteínas para crear músculo en tu dieta de adelgazamiento. "Elige el pavo y el pollo y limita la carne roja. Procura aumentar las piezas del pescado a la semana, en especial el azul (salmón, anchoas, trucha, sardinas...) , huevos, tofu, bebidas vegetales de avena o soja y fermentados como el kéfir con bacterias beneficiosas para la salud", apunta la experta.
Otro suplemento natural es el Meratrim, que es la combinación de dos extractos que pueden cambiar el metabolismo de las células de grasa, haciendo que estas no se multipliquen, ayuda a mantener la energía y así reducir la ingesta de carbohidratos y azúcares, también reduce la producción de colesterol y ácidos grasos en el cuerpo, y ayuda a utilizar la energía almacenada en el cuerpo. No contiene efectos secundarios conocidos.

El té oolong o té azul es una variedad que se encuentra a medio cambio entre el té verde y el negro, y también se considera uno de los tipos más recomendados para perder peso. Esto es debido a que acelera el metabolismo para quemar grasas, bloquea su absorción y evita el colesterol, por lo que está recomendado para personas que siguen una dieta para adelgazar. 
No podríamos definir la dieta de la alcachofa como un régimen nutricional que pudiéramos seguir en el corto, medio y largo plazo. Esta, se trata de una forma de perder volumen, agua y algo de grasa corporal en un periodo de tiempo relativamente corto. Es perfecta para depurar el organismo, limpiarlo de cualquier posible toxina que los años (o los últimos excesos) hayan dejado en nuestro organismo y vernos más deshinchados.
Esta nuevo tratamiento, interviene en los mecanismos de control del apetito, por lo que consigue aumentar la sensación de saciedad y ralentiza el vaciado del estómago, así consigue que el paciente tenga menos hambre y pierda peso. Sin embargo, este fármaco solo funciona como parte de un programa dietético y ejercicio físico pautado por un especialista endocrino, junto con motivación psicológica, en los casos que sea necesario. Liraglutida 3.0 mg también parece tener efectos sobre otros factores de riesgo que aparecen junto a la obesidad; así baja la glucosa en sangre, aumenta el colesterol HDL, disminuye los triglicéridos y el LDL, ayuda a mejorar la apnea y el perfil lipídico.
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