Hola Paloma, si ya vas a un nutricionista tendrías que consultarle tus dudas. Por lo que cuentas en tu mensaje puede que la dieta y la medicación no estén bien pautadas ya que no deberías tener tantas bajadas de azúcar y tampoco deberías subir de peso. Si quieres nosotras podríamos llevarte la parte nutricional de tu tratamiento, puedes ponerte en contacto con nosotras a través del formulario de contacto o vía telefónica. Un saludo.

Qué es: un plan alimentario basado en consumir alimentos que, prácticamente, contengan proteínas y sean bajos en carbohidratos. Funciona porque los hidratos son alimentos que aportan mucha energía y, si no se consume, tiende a quedarse acumulada en el cuerpo en forma de grasa saturada. En cambio, las proteínas son nutrientes con gran poder de saciedad que, además, promueven que el metabolismo se acelere y pueda quemar más calorías. El principio de su éxito es que al reducir la ingesta de los alimentos que tienen un alto aporte de hidratos se logra activar el proceso de cetosis del organismo.
Las personas que hacen dieta a menudo ven ciertos supresores del apetito publicitados en revistas o en línea. En general, la palabra “supresor del apetito” se refiere a un medicamento recetado que lo ayuda a sentirse menos hambriento para que pueda perder peso. Sin embargo, el término también es utilizado por algunos fabricantes de pastillas para adelgazar a base de hierbas y componentes naturales para describir a los productos a base de plantas que ayudan a controlar el hambre.
Consejo: Según las guías gubernamentales, usted debe tratar de consumir 3 tazas al día de leche sin grasa o baja en grasa o su equivalente en productos derivados de la leche. Esto puede incluir bebidas a base de soya enriquecidas con vitaminas. Si usted no puede digerir la lactosa (el tipo de azúcar que se encuentra en los productos de la leche), elija productos de leche que no contengan lactosa o que tengan niveles bajos de lactosa. También puede elegir otros alimentos y bebidas que contengan calcio y vitamina D, como por ejemplo:
Recomiendo a Vanesa al 100%. En mi caso, he perdido peso sin pasar nada de hambre, simplemente cambiando hábitos y eliminando alimentos de mi dieta que no me hacían ningún bien pero no conseguía dejar de comerlos, tras varios días sin probarlos volvía a caer. Es más, he perdido peso comiendo más cantidad de lo que comía antes. Ahora tengo una “dieta” que se quedará conmigo para siempre, pues no es una dieta, es un hábito. Vanesa es muy flexible y si hay algo que no te gusta te lo cambia por otra cosa similar sin problema. Realmente ha sido muy fácil. También he notado cuando voy a comprar y miro el cesto, que compro muchísimo mejor, todo saludable, y todo gracias a ella.
Perder peso gracias a un tratamiento con fármacos (pastillas para adelgazar) puede parecer tentadoramente fácil a simple vista. Sin embargo, estos tratamientos son muy agresivos y sin un control médico adecuado existe el riesgo de que se presenten efectos secundarios graves. El tratamiento con estos fármacos no implica un cambio en los hábitos por lo  que el paciente suele recuperar el peso perdido al finalizar el tratamiento si no se han instaurados hábitos de alimentación correctos. En la mayoría de los casos, una reducción de peso duradera implica siempre un cambio en el estilo de vida: llevar una alimentación sana y equilibrada complementada con suficiente ejercicio físico es la mejor forma de mantener el peso ideal.
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