Si esta persona visita el gimnasio y consume 1000 calorías, la proporción es de 20% de grasa y 80% de glucosa, es decir, 200 calorías de grasa y 800 calorías de la glucosa. En el ejercicio, la grasa se obtiene de la grasa muscular (triglicéridos) y la grasa corporal (tejido adiposo) en igual cantidad. Así, la grasa en el cuerpo consumido durante el ejercicio es sólo 100 calorías, lo que se trata de sólo 11g o menos de 0.5 oz!
No hay dudas de que el desayuno es la comida más importante del día. Hasta el momento en que te levantas, llevas unas 8 horas sin comer. La primera comida de la mañana te brinda toda la nutrición y energía que necesitas para afrontar el día. Sin embargo, muchas personas se saltean el desayuno porque no se hacen tiempo para preparar algo. Las investigaciones demuestran que si haces esto, tienes mayor tendencia a buscar snacks poco saludables a media mañana.

Son sobre todo la práctica del ayuno, las dietas hiperproteicas y las dietas muy bajas en calorías las que provocan esta deshidratación. Estas pérdidas notables de agua en el organismos tienen consecuencias a nivel cardiovascular y renal pues la sangre es en su mayor parte agua y si hay deshidrtación la sangre se espesa y hay problemas en su circulación: la tensión arterial se desploma y comienzan los problemas para regular la temperatura corporal.
¿Comes poco, intentas que sea sano y aún así no consigues bajar de peso? La clase puede estar en el azúcar blanco, un producto químico que no aporta ningún nutriente al organismo y sí muchas calorías. ¿No tomas azúcar? Puede que no se lo añades al café pero estés tomándolo a través del pan de molde, las verduras envasadas, las sopas o purés de tetrabrick, el fiambre, el salmón ahumado, los yogures, los alimentos precocinados… sólo tienes que empezar a leer las etiquetas de lo que compras para llevarte las manos a la cabeza y darte cuenta de la cantidad de azúcar que ingieres sin querer. Menos energía. Todo ese azúcar es el que provoca picos de insulina, que siempre tengas hambre y que estés baja de energía.
Existen diversas opiniones sobre el uso de inhibidores del apetito y de la absorción de las grasas como tratamiento para perder peso. Algunos opinan que se pueden tomar durante un tiempo como complemento, siempre que finalmente se modifique también la alimentación. Otros consideran que deben tenerse en cuenta los graves efectos secundarios. Eso sí, hay que tener en cuenta que muchos medicamentos para adelgazar  han sido aprobados y después, con el tiempo, son retirados del mercado debido a sus efectos secundarios.
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